viernes, 26 de agosto de 2011

I'm sorry, I can't be perfect


I’m sorry, I can’t be perfect



Por un momento dejé de escuchar sus palabras, punzantes, como si de chuchillos afilados se tratasen, chocando contra mi pecho sin ningún tipo de compasión.
No parecía muy por la labor de querer acabar aquella discusión, porque seguía metiendo el dedo en la llaga, echándome en cara todos los problemas que en realidad le atormentaban a el mismo.

Llegó el momento en el que mis gritos tapaban los suyos, subí las escaleras hacia el pasillo, derribando todo lo que encontraba a mi paso con rabia e ira, entré a mi habitación, pero no conseguí cerrar la puerta ya que el lo impidió interceptando su brazo entre el marco y la puerta.

-¡No te vayas cuando te estoy hablando!-Como si de un huracán se tratase irrumpió en mi habitación, gritando.
-¿Sabes qué? Creo que no tenemos el mismo concepto de hablar, tú no hablas, gritas.-Le escupí las palabras en la cara con el mayor odio que una persona puede sentir.
-Eres una desgraciada, sabía que tenías que parecerte a tu madre…

Susurró las palabras sin romper el contacto visual, ese fue el colmo de los colmos, grité, pataleé como una niña pequeña y con todas mis fuerzas hice que saliera de mi habitación empujando su pecho, cerré la puerta de un portazo y me llevé todas las cosas de mi mesilla por delante, golpeé el espejo de la pared hasta dejarlo hecho trizas y finalmente me apoyé en un lateral de mi cama, hasta terminar sentada en el suelo, llorando de la impotencia que sentía.

No me entendía, nunca lo había hecho, nunca había tenido consideración alguna hacia mi, ni se había molestado en preguntarme cómo me sentía cuando mi madre falleció teniendo seis escasos años, tampoco aprobaba cualquier acción que yo realizase, ni se interesaba por nada que tuviese algo que ver conmigo.

Lo que más me había dolido aquella noche, era que mi hermano, una vez más, no se había interpuesto en nuestra pelea, ni siquiera había pronunciado palabra alguna cuando papá agarró mi brazo y me zarandeó gritando cosas horribles.

Escondí la cabeza entre mis manos, deseando desaparecer de aquella casa para siempre, deseando que mi madre estuviese allí para impedir todo lo que ocurría desde su marcha.

Dos toques en la puerta me hicieron levantar la mirada, para encontrarme con mi hermano en el marco de la puerta, pude ver sus ojos suplicantes, para que no me enfadara con él, sabía que cuando mi padre había vuelto a bajar al salón había intentado hablar con él y no había salido bien parado.

Se acercó a mí, observando los destrozos de mi cuarto, aquel cuarto repleto de posters, de fotos, de recuerdos…
Intenté alejarme un poco cuando se sentó a mi lado, pero lo impidió encerrándome entre sus brazos mientras pegaba su cara a mi cuello.

-Lo siento, Julie…-Asentí devolviéndole el abrazo con más fuerza.

No podía culpar a Dougie de nada, sabía perfectamente que él había estado muchos años en mi situación, y que aun así nuestro padre seguía sin apoyarle en nada, pero al ser más mayor que yo lo llevaba de una manera diferente.

Lloré como si me fuera la vida en ello, necesitaba desahogarme y soltar todos esos sentimientos que guardaba bajo llave en mi interior para que nadie pudiese verlos.

-Sabes que no le tienes que tener en cuenta… él es así.-Pero las palabras de mi hermano, en aquel momento no me ayudaban demasiado.
-No lo entiendes… no puedo más con esto, necesito sentirme útil, quiero hacer algo que de una vez por todas le parezca bien…-Susurré entre sollozos.
-Maldita sea Julie, aprende a vivir con ello, es un idiota, jamás aprobará nada de lo que hagamos…-Dejó caer su cabeza apoyándola en el colchón de mi cama, mientras cerraba los ojos fuertemente, en el fondo sabía que él se sentía exactamente igual que yo.

Mi padre siempre había sido un modelo a seguir, era un hombre admirable para el resto del mundo, o al menos para los que nos rodeaban, había sacado una familia con dos niños y sin madre, también había sacado adelante su gran discográfica, trabajando día y noche duramente, nos había dado lo mejor que podíamos pedir… una casa magnifica, juguetes y caprichos…
Sin embargo nunca nos había proporcionado nada de cariño, ni había mostrado el más mínimo amor hacia nosotros.
¿De qué servían los juguetes, las ropas y los demás caprichos si nadie se molestaba en regalarnos un poco de cariño?

Por suerte, Doug y yo habíamos sabido arreglárnoslas desde que éramos dos micos, pero con el paso del tiempo las cosas se habían complicado, habíamos llegado hasta este punto, este tipo de discusiones que se repetían casi a diario.

-¿Por qué no?-Me preguntaba mi hermano mientras comíamos en la barra de la cocina un par de ensaladas con pollo, papá estaba trabajando, como de costumbre.
-Es una locura… sabes que no lo apr…
-Que no lo aprobaría, ya lo sé, y tú también lo sabes, pero tienes que demostrarle que no te importa lo más mínimo lo que él piense de ti…
-No voy a dejar que me pisotee una vez más, y menos delante de toda esa gente, no me humillaré yo sola..
-Nadie te ha dicho que lo tengas que hacer sola, yo estaré contigo.-Me sonrió

Lo medité durante unos minutos, a decir verdad era demasiado cobarde como para salir ante toda la gente de la discográfica y decir lo que realmente pensaba… pero si mi hermano estaba conmigo las cosas cambiaban.

-¿Y cómo…-De nuevo, me interrumpió
-Sabes cual es la manera, díselo a través de la música, haz que de una vez por todas se de cuenta de lo que vales, Julie…
-Prométeme que tú también participarás…
-Te lo prometo.


Dougie y yo nos las habíamos arreglado para conseguir participar en las actuaciones de la cena de la discográfica, obviamente nuestro padre no estaba al tanto de esto, ya que estábamos seguros de que no lo habría permitido.

Podía escuchar como todos los presentes estaban sentados en sus correspondientes mesas, hablando tranquilamente sobre los artistas que saldrían a actuar aquella noche, y mis nervios aumentaban conforme iba pasando el tiempo.
Hasta que llegó nuestro momento, ambos cogimos las guitarras y nos dirigimos al pequeño escenario, por supuesto nadie sabía que actuarían los hijos del mismísimo dueño hasta que salimos al escenario.
Habíamos estado un tiempo hablándolo, con un simple acústico dejaríamos todo lo que sentíamos bien claro… la canción escrita por nosotros mismos, desde lo más profundo de nuestros sentimientos.

La cara de incredulidad de nuestro padre era inexplicable, pero seguimos adelante y presentamos nuestra canción.

Me senté junto a mi hermano en el taburete, colocando los micrófonos mientras mi corazón iba a cien por hora… había llegado el momento.
Doug me dedicó una mirada tranquila y serena, y comenzamos.

Hey dad look at me
Think back and talk to me
Did I grow up according to plan?
And do you think I'm wasting my time doing things I wanna do?
But it hurts when you disapprove all along

Todo el mundo posó la mirada en mi padre unos instantes, para después continuar mirándonos a mi hermano y a mi.

And now I try hard to make it
I just want to make you proud
I'm never gonna be good enough for you
I can't pretend that
I'm alright
And you can't change me

'Cuz we lost it all
Nothing lasts forever
I'm sorry
I can't be perfect
Now it's just too late and
We can't go back
I'm sorry
I can't be perfect

Podía percibir los murmullos de algunas personas, y las miradas alentadoras de otras, que nos animaban a continuar con aquella canción tan personal.

I try not to think
About the pain I feel inside
Did you know you used to be my hero?
All the days you spent with me
Now seem so far away
And it feels like you don't care anymore

And now I try hard to make it
I just want to make you proud
I'm never gonna be good enough for you
I can't stand another fight
And nothing's alright


A medida que la canción pasaba los ojos de los espectadores se volvían más brillantes de lo normal, tanto mi hermano como yo pudimos admirar como la gente sonreía orgullosa de nosotros, de nuestra valentía y nuestra fuerza.

No malgasté ni un segundo en mirar a mi padre hasta que llegó el final de la canción, Dougie dejó de cantar, solo tocaba, cediéndome a mi casi toda la atención.

Por un momento creí que no lo lograría, la voz se había quedado estancada en mi garganta, no era capaz de articular palabra alguna.

Me levanté de mi taburete, con la guitarra entre mis manos y posé mis ojos en los suyos, tan fríos como de costumbre, pero no me importó,
Todo el mundo observaba atentamente, sin pronunciar palabra, comencé a cantar la última estrofa de nuestra creación, sin cortar el contacto visual con mi padre, aguantando mi mirada dura, demostrándole que era fuerte, que era capaz de cualquier cosa, y que sin duda alguna, yo, no me asemejaba a él, en nada.

'Cuz we lost it all
Nothing lasts forever
I'm sorry
I can't be perfect
Now it's just too late and
We can't go back
I'm sorry
I can't be perfect


Todo el mundo estalló en aplausos y vítores, miré a mi hermano orgullosa de lo que ambos acabábamos de conseguir, este se levantó dejando atrás su guitarra y me abrazó con fuerza mientras yo le susurraba al oído miles de gracias, uno tras otro.

Vimos a papá aplaudir, no había rastro de felicidad en su cara, pero si admiración en sus ojos, abandonamos el escenario y salimos de allí sin pararnos a hablar con nadie.

-Lo has conseguido Julie… -Agarré la mano de mi hermano mientras caminábamos por la calle.
-Lo hemos conseguido.-Le corregí.

A partir de ahí dejamos de depender de mi padre, no necesitábamos su aprobación para saber que clase de personas éramos, salimos de aquella casa con la intención de no pisarla nunca mas, la relación con nuestro padre no mejoró ni empeoró, lo que si pasó, fue que depositó un poco más de confianza en nosotros, y con aquello nos bastó.

Nota: Todo el merito se lo lleva la canción, que es capaz de transmitir todos estos sentimientos, y hace que puede meterme en el papel, ya que yo doy gracias a que mi padre fue una persona increíble

jueves, 25 de agosto de 2011

Believe in me



Believe in me

No niego que no me gustaría sentirme bien… pero creía tan lejos la idea de poder estar a gusto conmigo misma que yo sola me mentalizaba de que aquello era imposible para mi persona.

¿Pero quien dice que las cosas no pueden cambiar en el momento menos inesperado?

Sigo pensando que alguien la creó para ayudarme y sacarme de la rutina en la que mi vida había caído.

No tenía esperanza alguna de salir de aquella experiencia bien parada.
Y es increíble lo que puede afectar en ti, como puede entrar en tu vida sin que puedas impedirlo y te ayude de una manera tan confortante.
Y quiero hablar de eso tan especial para mí, aquello que me ayudó tanto.

Porque a día de hoy me siento orgullosa de mi misma, de conseguir todo lo que conseguí, de salir de aquel agujero y poder disfrutar de los pequeños detalles de la vida sin necesidad de preocupaciones que anteriormente me atormentaban día a día.

‘’ No había dormido bien, como todas las noches de esta última semana, el sudor bajaba por mi frente y mi cuello, me deshice de mi camiseta de pijama rápidamente y alcancé una toalla que había colgada en el pomo de mi puerta para secarme.

El insomnio podía conmigo, y frecuentemente los ataques de ansiedad me hacían parecer aun más demacrada cuando los rayos del sol filtraban por mi ventana.

Me acerqué al baño de mi madre con sigilo procurando que esta no se desertase, ya que el único baño de la casa que disponía de cerradura y pestillo era aquel, el mío había sido sustituido por un gran agujero.

Me senté en el suelo, frente a la taza del váter, sujetando mi cabeza entre mis manos temblorosas. Tenía ganas de llorar y no puse impedimento alguno a las lágrimas que comenzaban a caer por mis pálidas mejillas.

Y lo hice… comencé a vomitar, vaciando las pocas sustancias que mi cuerpo contenía.
Era la única forma de sentirme algo mejor…

Mamá gritaba al otro lado de la puerta, golpeándola para que abriese, pero no me molesté en levantarme del suelo, simplemente me apoyé contra la pared del baño, alejada del espejo.
No quería ver mi reflejo…

-¡Abre la puerta, Amber, por favor!

No contesté, escuché los pasos de mi madre alejarse por el largo pasillo, y bajé mi mirada hasta encontrarme con las baldosas azules del suelo.
Se había rendido, y se había marchado, una vez más, dejándome sola, aunque de un modo u otro lo agradecía.’’

A mis quince años de edad mi padre nos había dejado, pero no a su decisión, una mala enfermedad se lo llevó, cuestión de meses, no había nada que hacer.
Mamá decía que a raíz de lo que pasó comencé a cambiar, me alejé de mis amigas y del mundo en su totalidad. No me gustaba salir a la calle, ni conocer a gente nueva.
Me ponía nerviosa entablar una conversación medianamente normal, y dejé de mostrar mis sentimientos, lo que le hacía pensar a mi madre que no sentía nada, que era una persona fría…

Pero simplemente siempre preferí guardarme mis problemas y preocupaciones para mi, no quería tener a nadie encima mío, no lo necesitaba.
Y con el paso del tiempo me pasó factura…

Sin duda alguna mi adolescencia no fue nada bonita, pero a decir verdad, tampoco es que tuviese una infancia medianamente normal.

Desde bien pequeña tuve muchos problemas con la comida y los vómitos, por lo que la mayoría del tiempo lo pasaba de hospital en hospital, ingresada.
Y al crecer rodeada de discusiones, más problemas, gritos y llantos… no mejoró.

Pero a día de hoy si que soy capaz de decir que estoy orgullosa de mi misma, que puedo mirar al espejo y apreciar la sonrisa que hay colocada en mi cara, también puedo admirar mis ojos, con ese brillo especial que nunca había creído ser capaz de tener.

***

Recogí mi guitarra y  me la colgué para salir al pequeño escenario con una sonrisa radiante en mis labios.
I'm loosing myself
Trying to compete with everyone else
Instead of just being me
Don't know where to turn
I've been stuck in this routine
I need to change my ways
Instead of always being weak

I don't wanna be afraid
I wanna wake up feeling beautiful, today
And know that I'm okay
Cause everyone's perfect in an unusual way
So you see
I just wanna Believe In Me
La, la, la, laa
La, la, la, laa



Cada palabra salió de mi boca junto a un túmulo de sentimientos, cada acorde que tocaba salía de mi corazón, cada contacto de mis dedos con las cuerdas de mi guitarra me hacían sentir viva.

The mirror can lie
It doesn't show you what's inside
And it, it can tell you you're full of lies
It's amazing what you can hide
Just by putting on a smile

I don't wanna be afraid
I wanna wake up feeling beautiful, today
And know that I'm okay
Cause everyone's perfect in an unusual way
So you see
I just wanna Believe In Me



Mis ojos seguían cerrados fuertemente, disfrutaba del sonido de mi voz, acompañado de mi fiel amiga, aquella que siempre estaba dispuesta cada vez que la necesitaba.



I'm quickly finding out
I'm not about to break down
not today

I guess I always knew
That I had all the strength to make it through

Not gonna be afraid
I'm gonna wake up feeling beautiful, today
And know that I'm okay
Cause everyone's perfect in an unusual way
You see
Now I Believe In Me
Now I Believe In Me



Mis dedos dejaron de rasgar las cuerdas de mi guitarra, aguardé unos segundos y después levanté la mirada hacia mi público, con los ojos brillantes.

Todos se levantaron de sus asientos para estallar en aplausos.
Lo agradecí inclinándome un poco hacia delante y después abandoné el escenario.

Me sentía realmente viva cada vez que salía allí, a expresar mis sentimientos ante gente que no conocía, de una manera especial, de mi manera.

Y a día de hoy no tengo palabras suficientes para agradecer todo lo que ha hecho por mi, le debo a la música mi vida, sin duda alguna.

‘Supongo que siempre supe que tenía la fuerza suficiente para lograrlo’


Nota: Le agradezco a mi amiga que me haya insistido en que lo suba, os pido por favor que dejéis vuestra opinión, realmente es importante para mí.

martes, 2 de agosto de 2011

Save You

Y aquí tenéis un nuevo OS, eso mismo, espero que os guste y me comentéis :3 



Save You



‘’Sometimes I wish I could save you,
And there's so many things that I want you to know.
I won't give up 'til it's over.
If it takes you forever, I want you to know that..

If you fall, stumble down, I'll pick you up off the ground.
If you lose faith in you, I'll give you strength to pull through.
Tell me you won't give up,
'Cause I'll be waiting if you fall.
You know I'll be there for you’’



¿Cómo explicar la frustración que uno siente cuando ve día a día como una de las personas más importantes de su vida se va, se la lleva una enfermedad terrible y no puedes hacer nada, tan solo permanecer ahí, viendo como se desvanece poco a poco?

Siento que mi mundo se viene abajo por momentos, que todo lo que hago es en vano porque nada resuelve mis problemas.

Hasta hace poco era una de esas personas que creía que las cosas malas solo les ocurrían a los demás, hasta que la enfermedad llegó a mi alrededor.

Y siento que no valgo para esto, ni siquiera las palabras de animo que quiero transmitirle a esa persona para que no se derrumbe me sirven a mi misma.
Porque por mucho que lo intente no soy capaz de creerme que todo esto se va a arreglar.
Y lo peor de todo es que él… lo tiene más asumido que yo.

Mi hermano siempre ha sido una persona fuerte, realista, amable, risueño. Es una persona que sabe vivir la vida y aprovechar cada minuto al máximo como si no hubiese mañana.
Cuida de sus amigos y su familia como si le fuera la vida en ello y con su sonrisa ilumina todo a su alrededor.

Siempre he admirado su forma de afrontar los problemas que se presentaban ante él, y jamás he conseguido asimilarme.

¿Por qué a él?

Aquí viene la pregunta que todos conocen pero que yo jamás me había planteado tan seriamente, porque en realidad nunca había surgido la situación.

¿Por qué siempre se tienen que ir los mejores?

Pero no, mi hermano no se podía ir, era una persona demasiado importante en este mundo como para dejarlo así, sin más…

Tenía los mejores amigos que uno puede imaginar, tenía unos padres excelentes, una hermana… bueno quizás yo no fuese la mejor hermana del mundo, pero le quería muchísimo, y siempre había estado ahí para todo lo que me pidiese.

Pero también tenía millones de chicas que darían la vida por verle algún día de casualidad por la calle, por acudir a uno de sus conciertos… chicas y chicos que lloraban con sus canciones, y no tengo duda alguna de que si se les presentase la oportunidad algunos aceptarían morir por él.

Resumiendo, mi hermano era la mejor persona del mundo desde mi punto de vista, y no había derecho a que esto le ocurriese a él…
Aun le quedaban muchas experiencias nuevas por vivir, muchos lugares que visitar, muchas fans que conocer, tenía que formar su familia, que componer millones de canciones más y dar conciertos una y otra vez en todo el mundo.

17 de Julio de 2009

Como cada día, subí a la planta siete de aquel hospital, la planta de oncología.
Habitación doscientos treinta, y allí se encontraba mi hermano, descansando.

Mi madre estaba sentada a su lado, leyendo una revista, sus ojeras la delataban, jamás había visto a Debbie así, era una mujer que sonreía todo el tiempo, y cada día parecía más apagada, junto a él…

-Hola mamá, ya estoy aquí.-Deposité un beso en su mejilla y me senté a su lado, en el posa brazos del pequeño sofá.
-Hola cielo, ¿te vas a quedar por la mañana?-Asentí.
-Vete a descansar y esta tarde vienes, no creo que despierte, está cansado.

Mi madre me regaló una pequeña sonrisa a modo de agradecimiento y se levantó del sillón para coger su chaqueta, depositar un beso en la frente de Tom y salir de allí no sin antes darme un achuchón.

Hoy era su cumpleaños, sabía de la obsesión que tenía mi hermano por el chocolate, así que le compré unos bombones por el camino a modo de regalo, la verdad no me había parado a pensar que regalarle durante este tiempo…

Me senté en el sofá y acaricié su mano, cada vez más pálida.

-Feliz cumpleaños Tom.-Susurré mirándole con una de esas sonrisas forzadas, esas que si las haces desaparecer, corres el riesgo de romper en llanto.
-¿Tú por aquí?-Su voz me hizo sobresaltarme.
-Vaya, no sabía que estabas despierto…

Me mostró una pequeña sonrisa, lo que sus fuerzas le permitían y acercó su mano para acariciar mi mejilla.

-Y ahora enséñame esos bombones que has traído.- Ambos reímos y le tendí la caja con una sonrisa algo más natural.

Ayudé a Tom a que se incorporase un poco en la cama y este comenzó a comer algunos bombones.

-Mamá me ha dicho que estos días no has comido mucho…
-No tengo mucho hambre Ang… estoy cansado de esto.

Poco a poco el tiempo iba acabando con mi hermano, la quimioterapia no hacía efecto, ni tampoco la radioterapia. Estos tratamientos acababan con lo malo de la enfermedad, pero su defecto era que también acababan con lo bueno, y cada día que pasaba Tom perdía fuerzas…

-Tienes que salir de esto Tom, por favor.-Mas que una frase de ánimo sonó a una suplica, porque en verdad lo era, no podía perder a mi hermano.
-Esto no es justo para mi… no quiero estar más así, realmente, no puedo.-Susurró.

Era a primera vez que me atrevía a hablar con esto de él, nunca habíamos conversado de cómo se encontraba y ahora quería saberlo.

-Esto no es justo para nadie… no.. no.. no podemos perderte.
-Y no me vais a perder… de un modo u otro siempre estaré aquí.
-Joder, maldita sea Tom, no digas eso…-Me levanté de mi asiento algo agobiada, suspiré varias veces.

Mis padres me decían constantemente que cada vez que visitáramos a Tom teníamos que actuar con tranquilidad, no era bueno para él que nosotros nos viniésemos abajo.
Pero yo no podía más…

Me senté en un borde de la cama junto a Tom, mientras las lágrimas asomaban por mis mejillas, mi hermano, al verlo, me abrazó, apretándome entre sus brazos, le correspondí el abrazo y lloré contra su pecho.

-No te vayas Tom, no lo hagas por favor… quédate aquí.- Esas eran mis palabras, las repetía una y otra vez mientras mi hermano me contestaba que jamás me dejaría y susurraba contra mi pelo lo mucho que me quería.





Me gustaría poder hacer algo, poder decirle que si algún día se venía abajo, que yo estaría allí, para animarle, para decirle lo mucho que el mundo le necesita y darle mil razones y otra más por las que debía seguir allí, a nuestro lado

‘’Sometimes I wish I could save you’’

27 de Agosto de 2009

Tan solo quedaban dos meses...

De nuevo me encontraba de camino al hospital, Danny me acababa de llamar informándome que ellos se iban en diez minutos, habían pasado casi una semana allí, sin despegarse de él, como solían hacer, y yo llevaba casi dos sin aparecer.

Simplemente no tenía fuerzas, sabía que si aparecía por allí me derrumbaría y no podía permitir que mi hermano me viera de aquella forma, porque sabía que le destrozaba por dentro.
Pero hoy me había armado de valor para ir, ya que necesitaba verle.

Al entrar me crucé con los chicos, al igual que todos los que pasábamos por aquella habitación tenían expresión cansada, triste…

-¿Cómo se encuentra?-Pregunté mirando a los tres.
-Ayer tuvo sesión de quimioterapia, ha estado vomitando, no tiene muchas fuerzas.-Contestó Danny con una voz que me asustó.
-¿Han dicho algo los médicos?-Volví a preguntar, Doug asintió, pero no habló.
-Mañana hablarán con él…-Anunció Harry.
-¿Por qué?- Necesitaba saberlo todo.
-Van a suspender el tratamiento Angie…-Danny se sentó en una se las sillas que había en la pequeña sala de espera de la planta, se llevó las manos a la cabeza.
-Pero… no… no pueden, Tom necesita recuperarse.-Dougie negó con la cabeza sin mirarme, su expresión era desoladora.
-Ang, Tom no va a recuperarse.-Las palabras de Harry se introdujeron en mi pecho como si pinchos de acero se tratasen.
-Que tonterías dices… claro que se va a recuperar.- Contesté con voz temblorosa, pero ni si quiera yo misma creía en mis palabras.

Los tres me abrazaron, muy fuerte, transmitiéndome mediante aquello que se sentían exactamente igual que yo.



Desde aquel veintinueve de agosto nada volvió a ser lo mismo, porque dieciséis días después trasladaron a Tom al área de pacientes terminales de cáncer.

‘’¿Cómo te encuentras?’’ Preguntaba lo mismo cada vez que mi hermano abría un poco los ojos, este asentía con la cabeza y me mostraba una pequeña sonrisa.

Llegó a noche del doce de septiembre cuando Tom se encontraba en la cama del hospital, como de costumbre claramente, sudaba muchísimo y respiraba con dificultad, aquello no tenía buena pinta.
Comencé a asustarme cuando comenzó a toser fuertemente, con las fuerzas que le quedaban y cerró los ojos.

Solo eso, no ocurrió nada más, no hizo falta nada más.





No recuerdo nada más de aquella noche, tan solo se que se fue, que me dejó sola allí, también se que zarandeé su cuerpo, inerte sobre la camilla, que golpeé sus mejillas y le grité que no podía dejarme, aun así no sirvió de nada.

Tampoco acudí a su entierro, mi madre no lo entendió, pero me dejó en casa acostada en la cama.

No puedo decir que superé la muerte de mi hermano poco después y que ahora soy una persona normal con una vida normal, pero si que con el paso del tiempo he podido asimilar su pérdida y ahora soy algo más fuerte. Tampoco se puede decir que he dejado de lado mi antigua vida, pero ahora soy una persona más solitaria, y vivo cada día como si fuese el último

Danny, Dougie y Harry siguieron su camino, no dejaron su amistad, pero si disolvieron su grupo, sabían que era algo que a Tom no le hubiese agradado, pero aclararon ante las fans que no se sentían lo suficientemente fuertes como para poder continuar sin él.

Mis padres se sumieron en una burbuja, alejados del mundo real, ninguno de los dos quiso admitir la pérdida se su hijo y prefirieron seguir viviendo en una mentira, aunque con el tiempo fueron siendo conscientes de lo que estaba ocurriendo, y lo afrontaron como dos adultos normales.

Todos y cada uno de nosotros sabíamos que muy en el fondo Tom siempre permanecería allí, aquel chico risueño del hoyuelo, que siempre reía y animaba a los demás.


‘’Toda enfermedad acaba tarde o temprano, pero debemos plantearnos si somos lo demasiado fuertes como para superarla’’